La sarna, es una de las enfermedades de la piel en perros más comunes, la cual, se relaciona con diversos factores; como lo son la higiene, el ambiente y las defensas propias del animal. De este modo, es una enfermedad de amplia distribución mundial, que puede padecer cualquier canino. En atención a esto, vamos a comentar algunos aspectos sobre cómo tratar la sarna en perros; al igual que otros datos de interés sobre esta patología canina.

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¿Qué es la sarna?

Se trata de una infección en la piel producida por microorganismos parásitos, más concretamente, ectoparásitos. Los cuales, son realmente pequeños y solo pueden observarse a través de lentillas de gran aumento. Estos parásitos, se encuentran en casi todas partes del mundo, de hecho, algunos habitan de forma comensal en la piel de perros; quiere decir, que comienzan a generar síntomas en ciertas circunstancias especiales. De esta enfermedad, se conocen varios tipos que trataremos a continuación:

Sarna demodécica

Este es uno de los tipos de sarna en perros más comunes, también llamada sarna roja o demodicosis de la piel. La misma, es producida por el ectoparásito Demodex canis, el cual, vive de manera comensal en la piel de caninos.

Quiere decir, que comienza a generar síntomas en el animal cuando las defensas o sistema inmune se encuentran afectados. Además, este es el tipo de sarna que mayormente se ve durante el parto; por lo que es transmitida a los cachorros al tener contacto con la madre afectada. Esta a su vez, tiene varios tipos:

  • Localizada: la afección y síntomas se concentran principalmente en la cabeza, más concretamente en la cara y orejas. También, suele verse más frecuentemente en cachorros menores de un año, por lo antes mencionado. Se caracteriza por la pérdida de pelo en ojos y hocico, si aparece en otros lugares, se denota pérdida de pelo.
  • Generalizada: se asigna el nombre de generalizada, cuando en el cuerpo del animal aparecen más de 5 zonas con pérdida de pelo; o bien, áreas grandes desprovistas de pelo y con piel rojiza.
  • Pododermatitis: esta variante es la más resistente de todas, se localiza en las patas del animal y suele generar sobreinfección y mal olor.

Sarna sacóptica

Este tipo de sarna, se ha ganado el título como la más común en perros, así como también, de las más peligrosas. Debido a que, puede contagiarse a los humanos que tengan contacto directo con el animal afectado. Esto se debe, a que esta variante es producida por el ectoparásito Sarcoptes scabiei, responsable de escabiosis en humanos. Dicha variante, produce gran comezón, que la hace confundirse con pulgas, es muy contagiosa y genera síntomas en corto tiempo.

Otros tipos de sarna

Por supuesto, debido a la gran cantidad de ácaros y ectoparásitos que existen en el mundo, hay muchas más variantes no tan comunes. Aunque, es muy común que al aparecer alguna de las anteriores, con el tiempo y falta de tratamiento se asocien las siguientes:

  • Sarna Cheyletiella: causada por Cheyletiella spp, es la sarna más común en los gatos, que puede afectar a perros. La misma, es muy contagiosa cuando aparece en los caninos y puede transmitirse a humanos, produciendo sarpullido rojo.
  • Sarna Otodéctica: producida por el ácaro Otodectes cynotis, es la variante de sarna que afecta a las orejas, interna y externamente. Es mucho más común en gatos, aunque pueden padecerla perros, causando otitis con frecuencia; se puede observar como puntos blancos en el interior de las orejas.
  • Sarna Pneumonyssoides: causada por el ácaro Pneumonyssoides caninum, es la sarna de la naríz de los perros. Este tipo de sarna no es frecuente, tampoco genera síntomas graves, aunque en casos masivos; causa estornudos, sangrado y secreción nasal.
  • Sarna Notoédrica: es la variante de sarna ocasionada por la infestación del ácaro Notoedres cati; es más propia de los gatos, los síntomas aparecen en el rostro y orejas de los animales de forma inicial, pero puede expandirse.

¿Cómo se contagia la sarna?

La forma de contagio de la sarna es muy simple, por ello, es bastante común en estos animales que son muy físicos. Concretamente, el contacto directo con animales infectados y objetos que contengan estos parásitos, puede causar la enfermedad. Aunque, como mencionamos antes, el perro debe tener inmunosupresión para que se contagie con rapidez; así como también, malas condiciones de higiene, nutrición, entre otras. También, la sarna puede contagiarse durante el parto y lactancia, al estar contagiada la madre.

¿Cuáles son los síntomas?

En muchas ocasiones, el rascado excesivo puede ser un síntoma un poco ambiguo para la detección de sarna. Puesto que, otras afecciones como las pulgas, garrapatas y dermatitis debida a otras causas, pueden producirlo. Sin embargo, en los casos de sarna en perros, se asocian otros síntomas más característicos; de forma general, los síntomas son los siguientes:

  • Rascado excesivo y ardor en la piel
  • Rubor o enrojecimiento de la piel
  • Pérdida de apetito o anorexia
  • Marcada pérdida de peso
  • Rascado contra objetos y superficies
  • Caída completa del pelo en zonas concretas
  • Erupciones en la piel
  • Heridas por rascado
  • Aparición de escamas cutáneas
  • Mal olor
  • Piel deshidratada, con costras y engrosada

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¿Cómo tratar la sarna en perros?

Ahora bien, ya hemo comentado los tipos de sarna, cómo detectarla y los síntomas que pueden presentarse. Es momento de hablar de cómo tratar la sarna en perros; en primer lugar, este tratamiento debe estar a cargo de un médico veterinario. Ya que, existen varias formas para tratarla, que deben adaptarse a cada tipo de sarna y la mascota. Sin embargo, podemos mencionar algunos de los tratamientos más comunes en esta enfermedad.

En primer lugar, se administran medicamentos acaricidas, bien sea orales, inyectables o tópicos sobre las zonas afectadas; los principalmente empleados, son la ivermectina, moxidectina, selamectina, milbecina oxima. En conjunto, se asocia medicación analgésica para disminuir las molestas de la sarna; así como también, baños con champú medicado acaricida; si existe sobreinfección, se asocian antibióticos para eliminarla.

Cabe destacar, que según el tipo de sarna que presente el animal, se asociará un medicamento y vía de administración. Por ende, la visita al veterinario es indispensable, mucho más si se tiene en cuenta que las inyecciones contra la sarna; pueden generar efectos secundarios muy poco favorables para la salud de tu mascota.

Finalmente, saber cómo tratar la sarna en perros de forma orientativa, es perfecto para orientarse en cuanto a los signos de alarma. Debido a que, lo más recomendable es que el tratamiento sea asignado por un profesional veterinario. Sin embargo, en casa se pueden aplicar otras alternativas caseras y medidas de prevención que son efectivas; buscando siempre el bienestar de nuestras mascotas.