Complejo viene del Latín “Complectere” que significa abarcar, entonces, se puede decir que un complejo es una especie de fuerza invisible que nos abarca. Una persona con complejo de inferioridad, tiene un concepto distorsionado de sí mismo en comparación con los demás. Se han creado una idea de ser o tener menor valor que otras personas. Todo comienza con un pensamiento y esa forma de pensar genera un sentimiento, al estar inmerso en ese círculo vicioso, solo se le presentarán situaciones que refuercen su manera de pensar y sentir.

¿Alguna vez te has sentido inferior que otros? ¿Sientes que otros merecen más que tú? ¿Piensas que vales nada en comparación con otros? Es normal que en alguna oportunidad de nuestra vida nos hayamos sentido inferior que otros.

Por ejemplo, a mí me pasó en una breve etapa de mi vida debido a mi estatura, era la más pequeña de la clase. Entonces todas mis compañeras que eran más altas me decían “la enana”. Mi mayor deseo en ese momento era ser del mismo tamaño que ellas; sin embargo, eso no pasó, hoy en día sigo siendo una de las más bajas en donde sea que me encuentre, tal vez logré enfocarme en otras de mis virtudes y determiné que la estatura no me impedía desarrollar dichas virtudes, así que se me pasó. Pero ¿qué pasa cuando la persona se queda atrapada  y no logra salir de sus pensamientos fatalistas sobre sí mismo? Ven, vamos a estudiar un poco sobre las características del complejo de inferioridad, cómo identificarla y cómo superar tu complejo de inferioridad.

Afirmaciones Positivas para Superar el Complejo de Inferioridad

Las afirmaciones positivas tienen un efecto maravilloso en las personas, debes creer realmente en lo que dices y veras como tu cerebro reacciona ante estas verdades y actúa en consecuencia a ellas. En mi caso, los refuerzos positivos vinieron desde pequeña, y pude apreciarlo cuando nació mi primer sobrino y observe el comportamiento de mi madre.

Hace 3 años nació mi primer sobrino Oliver, pude presenciar en vivo y directo la interacción de mi mamá con él. Obviamente el amor estaba en el aire de nuestro hogar; sin embargo, mi mamá hacía algo muy particular, siempre que hablaba con el bebé, cosa que era a cada rato, le decía cosas como: eres el mejor, el más grande, el más sano, el más inteligente, el más amoroso, el más respetuoso, eres exitoso, eres bendecido y ¡uff! un montón de afirmaciones positivas más.

Comenzaron a llegar vagos recuerdos de mis primeros años de infancia, en dónde mi mamá también decía las mismas afirmaciones positivas a mi hermana y a mí. Ahora bien, tomando en consideración que nuestra personalidad se desarrolla en los primeros tres años de vida, creo que no es de extrañar que todos esos refuerzos positivos hayan influido en mi personalidad. Realmente crecí creyendo que yo era capaz de hacer con éxito todo lo que me propusiera.

Pero qué pasa cuando por el contrario estos refuerzos positivos son inexistentes en los primeros años de vida o peor aún, ¿qué pasa cuando los refuerzos son negativos? ¿Qué pasa cuando un niño crece escuchando comentarios como: eres un inútil, no sirves para nada, lo único que haces es estorbar, eres un mal niño, ojalá no hubieses nacido? ¿Cómo crees que sea el desarrollo de la personalidad de ese niño? Vamos a comenzar desde pequeños, vamos a crear niños que crean en sus habilidades, su potencial y sus decisiones. Nuestros hijos deben creer en ellos mismos y somos nosotros quienes vamos a proveerles esta seguridad.

El efecto de estas afirmaciones positivas cuando era niña, que me hicieron creer en mi misma. Hoy en día, sigo repitiéndome cada mañana “Yo puedo lograr lo que me propongo” “Hoy voy a cumplir todo lo que me he propuesto” “Hoy va a ser un día genial” y es así, mis días suelen ser geniales, porque realmente he convencido a mi cerebro y a mi cuerpo que mi vida es genial.

Características de una persona con complejo de inferioridad

Una persona con complejo de inferioridad sufre mucho, ya que por lo general tienen pensamientos fatalistas de que todo les sale mal y a su vez eso les generará situaciones incómodas en su entorno. Lo peor de todo es que pueden pasar muchos años atrapados en ese círculo vicioso sin saber cómo salir de allí. Algunas de las características del complejo de inferioridad son:

  1. Baja autoestima
  2. Piensan que todo les sale mal
  3. Dificultad para tomar decisiones
  4. Identificar los logros de otros pero no los propios
  5. Excesiva complacencia hacia los demás
  6. Tienden a ser marginados socialmente por sus pensamientos fatalistas
  7. Timidez para expresarse y relacionarse con otros

Recuerda que todo comienza con un pensamiento y, los pensamientos se pueden modificar, ¡sí señor! Al modificar los pensamientos negativos por otros que sean positivos, lograremos salir del espiral de sentimientos de inferioridad y seguramente tener una vida más tranquila con nosotros mismos. Si estás pasando por una etapa difícil con respecto a la percepción de ti mismo, tranquilo, te voy a dar algunos tips para mejorar, toma nota.

Pasos para Superar el Complejo de Inferioridad

Ya te he dicho lo importante que son los pensamientos positivos y como todo lo que piensas se materializa. Sin embargo además de practicar afirmaciones positivas hay otros tips que pueden ayudarte a superar este complejo de inferioridad y sentirte mejor contigo mismo.

Trabaja en tu autoestima.

Tener una autoestima Sana es fundamental para superar el complejo de inferioridad, ya que creer en ti y en lo que eres es la base para no sentirte inferior.

Seguramente conseguirás mucha literatura al respecto e incluso puedes leer este artículo “Cómo Aumentar mí Autoestima: Aprende a Sentirte Bien“. Pero en mi experiencia personal, nada mejor que ir a terapia con un profesional en el área. Estoy segura que será de gran ayuda para que tú mismo logres fortalecer y sanar tu autoestima.

Dale fuerza a tus virtudes.

Estoy segura de que sabes que tienes cosas positivas en ti, no todo es negativo. Hoy quiero que comiences por hacer una lista con todo lo bueno que tienes, te vas a sorprender y veras que no eres inferior a nadie. Enfócate en lo positivo y determina cómo puedes ser incluso mejor en estos aspectos.

El complejo de inferioridad viene dado por el refuerzo de nuestras debilidades, vamos a darle la vuelta y vamos a reforzar nuestras fortalezas.

Olvida la autocrítica.

Evita ser tan fuerte, trátate como si se tratase de un niño pequeño, se amable contigo mismo, en vez de tratarte como si fueses la “Directora Tronchatoro” trátate con amor y paciencia, siempre habrán cosas para mejorar, pero serán mejor recibidas por tu cuerpo cuando lo haces con cariño.

Sé que es difícil de creer, pero tu mayor enemigo eres tú mismo. Tu complejo de inferioridad suele estar en tu cabeza y tus pensamientos propios.

Evita compararte.

Recuerda que todos somos únicos y si estás acá es porque algo viniste a hacer aun cuando no lo hayas descubierto. La única persona a la que le tienes que ganar es a ese que fuiste ayer porque hoy quieres ser mejor.

Recuerda que de la misma forma que aprendiste a sentirte inferior pues también lo puedes desaprender. Es solo un pensamiento y estos se pueden modificar, no son una sentencia de por vida. Tú tienes el poder, eres dueño y señor de tu vida, es hora de convertirte en el héroe que querías ser de niño. ¡Saludos!