Nuestro cerebro así como muchos otros órganos, se han adaptado a las exigencias del mundo moderno; por ejemplo, nos hemos convencido de que dormir tan solo 4 o 5 horas es suficiente, hemos aceptado como normal estar frente a la pantalla de un computador por más de 8 horas al día, consideramos normal aceptar una carga excesiva de responsabilidades y actividades laborales e incluso en muchas anuncios de oferta laboral se menciona: “deberá manejar altos niveles de estrés”. De alguna u otra forma, les estamos sobre-exigiendo a nuestro cerebro y a nuestro cuerpo que se adapten y cumplan con muchas funciones que nos desgastan mental y físicamente.

Estas “adaptaciones”, nos dejan en un estado de alerta constante y, hacen que nuestro cuerpo no pueda pasar a un estado de relajación natural. Ahora bien, este tipo de conducta hará que las hormonas del estrés aumenten y peor aún, también hará que sea difícil desconectarse del estado de alerta y poder tomar un descanso. Luego andamos por la vida sintiéndonos miserables, agotados, cansados y sin ánimos de nada, entonces empezamos a darle vueltas al asunto y a culpar otras circunstancias, cuando en realidad lo que experimentamos es un desgaste de energía mental.

¿Qué es el Desgaste de Energía Mental?

¿Te ha pasado que apenas suena el despertador en las mañanas, no deseas levantarte? ¿Sueles despertar agotado y sientes que no descansaste? ¿Sientes pesadez corporal para realizar la más mínima actividad? Tal vez lo que estás experimentando es un desgaste de energía mental. El cansancio o desgaste mental, es esa sensación de estar exhausto y muchas veces se puede confundir con cansancio físico.

El desgaste de energía mental, está ligado al exceso de trabajo y a la cantidad de estímulos a la que estamos expuestos a diario como por ejemplo las redes sociales y noticias entre otros. Este tipo de desgaste, nos traerá falta de claridad mental y un bajo rendimiento en nuestras actividades cotidianas. Si sientes que puedes estar enfrentándote al cansancio mental, te voy a dar los síntomas más comunes para que tomes previsiones.

¿Estas estresado? Te recomiendo leer –> Cómo Bajar es Estrés: Técnicas de Crecimiento Personal

Síntomas del Desgaste de Energía Mental

Nuestra obsesión con la productividad y con demostrar que somos capaces de cumplir con todas las exigencias de nuestro trabajo, simplemente nos deja exhaustos. Es una especie de carrera por demostrar que nuestras competencias son las mejores para desempeñar un cargo y si a eso le adicionamos la sobreexposición a las redes sociales; lo único que conseguimos es entrar en un círculo vicioso en donde apenas logramos medio recargar las energías, inmediatamente las gastamos. Vamos a evaluar los síntomas del cansancio mental.

  • Pesadez corporal y bostezos continuos.
  • Dificultad para concentrarse.
  • Bajo rendimiento en las labores diarias.
  • Tensión muscular.
  • Rigidez en articulaciones.
  • Irritabilidad.
  • Frustración.
  • Estrés.
  • Dolores de cabeza.

Pero todo tiene solución, así que si ya determinaste que puedes estar presentando desgaste de energía mental, te invito a revises nuestros consejos para combatirlo y mejorar tu calidad de vida, vamos a verlos.

Consejos para Detener el Desgaste de Energía Mental

Todo consiste en adquirir buenos hábitos que reviertan el proceso de cansancio mental, hacernos conscientes de los cuidados que debemos darle a nuestro cerebro y a nuestro cuerpo, serán fundamentales para un mejor rendimiento y calidad de vida. Vamos a verlos.

Fortalece tu Cerebro.

Como yo lo llamo, centro de comando. Aquí se generan todas las órdenes para que el resto de los órganos funcionen a la perfección. Un buen cuidado del cerebro consistirá en:

  • Oxigenar. La respiración de manera automática que hacemos a diario, no es suficiente para oxigenar propiamente el cerebro. Procura hacer respiraciones profundas y conscientes 3 veces al día con una duración de cinco minutos. Este tipo de oxigenación nutre y revitaliza el cerebro.
  • Hidratar. La deshidratación es fatal para el funcionamiento óptimo del cerebro, consumir café, alcohol, refrescos o un exceso de sal lo deshidratará, evita o disminuye el consumo de las sustancias mencionadas y procura adicionar muchos litros de agua a tu ingesta diaria.
  • Glucosa. El alimento principal del cerebro es la glucosa, así que procura darle glucosa de la mejor calidad. Los hidratos de carbono de absorción lenta serán tus aliados: granos, quinoa, frutas, verduras y proteínas magras como los pescados azules ricos en omega 3, son la mejor fuente de glucosa para nutrir tu cerebro. Evita el consumo de carbohidratos de absorción rápida como el pan, dulces y refrescos ya que lo único que lograrán es ocasionar picos o cambios bruscos en la glucosa y bajarán tu nivel de concentración.

Duerme bien.

Lo recomendado es de 7 a 8 horas de sueño durante la noche, esto será súper importante para que células y neuronas se regeneren. En adición, también puedes hacer una siesta de 20 minutos a mitad del día, esto será una especie de botón que te reseteará y permitirá que continúes tu jornada con más ánimo.

Descansos.

Toma pequeños descansos de 5 minutos cada hora. Aléjate de la pantalla del ordenador o del celular, refresca la vista mirando por la ventana, vea tomar un té verde, camina un poco, haz cualquier actividad que te saque de mirar fijamente una pantalla.

Infusiones.

La naturaleza es sabia y siempre pondrá a tu disposición plantas para relajarte, bajar los niveles de ansiedad y sobrellevar tu día a día.

También te puede interesar –> Cómo Tomar Jengibre: 5 Maneras de Aprovecharlo

Alimentación saludable.

Darle a nuestro cuerpo alimentos sanos y de calidad es lo mejor que puedes hacer por ti. Incluye muchas verduras, frutas, legumbres, frutos secos y pescados azules. Todos ellos son fuente de antioxidantes súper beneficiosos para que tu cuerpo obtenga todos los nutrientes necesarios para un óptimo funcionamiento.

Hacer una actividad física.

Además de evitar que mantengamos una vida sedentaria, hacer una actividad física te ayudará a aliviar tensiones, a mantenerte en mejor condición física y a activar hormonas en nuestro cerebro que te harán sentir mejor. Inténtalo lo único que conseguirás son beneficios.

Mantener pensamientos agradables y una actitud positiva influirá mucho en tu estado de ánimo y en la forma de hacer tus labores, enfócate en el momento presente  y haz tus tareas paso a paso, evitando preocuparte por asuntos que aún no han pasado. No hay nada que desgaste más que la preocupación. Así que ya sabes lo que debes hacer para terminar de una vez por todas con la fatiga mental, solo es cuestión de hábitos y constancia.

Realmente espero que con estos consejos seas capaz de detener el desgaste mental que produce la vida moderna y sentirte mejor. ¡Saludos!