por Daniela Azuaje | Salud
Llegó el verano y con él nuestro mejor amigo el sol. Las visitas a la playa, al parque, a la montaña o simplemente cuidar de nuestro jardín durante esta época son muy comunes. Muchas veces, nos distraemos en estas actividades y nuestra piel queda expuesta a los inminentes rayos solares hasta que ya es muy tarde y sufrimos quemaduras por sobre exposición solar.
Una quemadura se produce por daño en el tejido de la piel. Estas quemaduras dependiendo de su gravedad, pueden ser de primer, segundo y tercer grado. Algunas causas son: el calor, sobreexposición al sol, agua caliente, electricidad, contacto con productos químicos, radiación, vapor caliente entre otras.
Síntomas de una Quemadura
Los síntomas de una quemadura en la piel se pueden presentar de las siguientes formas:
- Quemadura de primer grado. Afecta solo la primera capa de la piel (epidermis). Causa enrojecimiento y dolor.
- Quemadura de segundo grado. Afecta la primera y segunda capa de la piel (epidermis y dermis). Causa enrojecimiento, inflamación, dolor intenso y se pueden formar ampollas.
- Quemadura de tercer grado. Afecta las dos primeras capas y además alcanza la capa de grasa que está debajo de la piel. Estas quemaduras pueden ser de color negro, marrón o blanco y en algunas ocasiones pueden destruir nervios debido a su profundidad.
Remedios Caseros para Aliviar Quemaduras de Sol
En este segmento del artículo quiero detallarte cómo puedes usar 6 productos naturales para aliviar tus quemaduras causadas por el Sol. Son productos comunes que casi todos tenemos en casa. Creemos que estas soluciones son geniales porque son económicas y naturales.
A continuación los 6 remedios caseros ideales, económicos y naturales para aliviar las quemaduras del Sol:
- Compresas de agua fría. Este es el primer paso para calmar la inflamación y posible dolor, aplica las compresas en la zona quemada cuantas veces sean necesarias hasta calmar.
- Vinagre. Mezcla un litro de agua fría y dos cucharadas de vinagre blanco, remoja una compresa y aplica en la piel quemada. Los ácidos acéticos del vinagre te ayudarán a disminuir la irritación de la piel quemada.
- Aloe vera. Ya sabemos las maravillas de este gel y las muchas aplicaciones en remedios caseros por su poder reparador en la piel. Licúa la parte interna de una penca de sábila y aplica sobre la piel. Deja actuar hasta que sientas mejoría, luego retira con agua fría. El aloe vera es fotosensible, así que no expongas la piel al sol mientras tengas este gel.
- Té. En una olla prepara un litro de agua con tres o cuatro bolsitas de té, deja enfriar. Incluso puedes añadir algunos cubos de hielo. Los taninos del té ayudarán a calmar la inflamación y enrojecimiento.
- Yogur o leche. Ambos tienen propiedades calmantes que disminuyen el dolor e inflamación por quemaduras de sol. Los ácidos grasos y ácidos lácticos actúan sobre la piel aliviando el dolor y disminuyendo la inflamación. Aplica como si fuese un gel o tipo compresas sobre toda la zona.
- Pepino. Tiene propiedades calmantes y ayuda restaurar la piel, solo coloca rodajas sobre la piel o también lo puedes licuar y extender sobre la quemadura.
Tu mejor aliada siempre será la prevención. Si sabes que expondrás tu piel al sol durante varias horas, bebe mucha agua, aplica protector solar cada dos a tres horas e incluso cubre las zonas más expuestas con ropa fresca. Nuca está de más utilizar gorras o sombreros y lentes de sol. Tu piel te lo agradecerá.
Esperamos que nuestros remedios caseros sean de mucha ayuda para alivia tus quemaduras ocasionadas por las exposición al sol. Nos encantaría conocer tu experiencia. ¡Déjanos tus comentarios!
por Arturo Castillo | Salud
La sangre es el principal vehículo para la distribución de nutrientes y eliminación de los desechos del cuerpo; por lo cual, siempre debe mantenerse regulada lo mejor posible, para que el mismo tenga un buen funcionamiento. Sin embargo, son muchos los agentes externos, alimentos y emociones que pueden alterar la nutrición de la sangre; al ser el oxígeno el nutriente más importante, hablaremos sobre cómo oxigenar la sangre.
¿El oxígeno es un nutriente?
Al escuchar la palabra nutriente, automáticamente pensamos en proteínas, vitaminas, minerales, azúcares, grasas y más. Aunque es cierto que son nutrientes, en realidad no son los más importantes para la sobrevida de las células; puesto que, en casi todos los casos el cuerpo tiene reservas de estos elementos para continuar funcionando si no hay aporte. En cambio, el oxigeno se agota muy rápidamente en las células, lo que compromete los tejidos.
De este modo, el oxígeno es el nutriente más importante para las células del organismo, pues les permite vivir; aunque es cierto que pueden vivir por un tiempo corto empleando otras fuentes de energía, este suministro se agota rápidamente. Además, produce dolor debido al ácido láctico que queda en remanente. Todo esto, deja en claro que el oxígeno es fundamental para la vida y buen funcionamiento celular; por ende, es importante saber cómo oxigenar la sangre.
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¿Cómo oxigenar la sangre?
La sangre debe mantener una buena concentración de oxígeno para poder distribuirlo uniformemente en todos los tejidos; en caso contrario, pueden existir algunos trastornos por falta de oxigenación que afectan principalmente al cerebro. De esta forma, es muy importante conocer cuales son las formas ideales para oxigenar la sangre; en este caso, tenemos algunas recomendaciones muy sencillas que puedes seguir.
Ejercicio físico
Sin duda alguna, hacer ejercicio es una de las mejores formas para oxigenar la sangre de manera más rápida. Ya que, efectivamente, cuando hacemos ejercicio la respiración aumenta y al mismo tiempo la circulación sanguínea; por lo tanto, se capta mayor cantidad de oxígeno en los pulmones, por lo que su concentración en la sangre aumenta. Claro, siempre teniendo como punto máximo el 100%, que es la más alta saturación.
En primera instancia, se recomienda iniciar con ejercicios de baja intensidad que permitan absorber oxigeno lentamente; puede ser por un periodo corto de tiempo, al menos unos 20 minutos al día, tres veces por semana. Los ejercicios de baja intensidad recomendados con caminar, hacer yoga, bailar, un trote suave, entre otros.
¡Dile hola a todo lo verde!
Existe un pigmento llamado clorofila, que es el principal responsable del color verde de todas las plantas; el mismo, es indispensable para el proceso de respiración de las plantas, por lo que se encuentra en todas. Sin embargo, existen algunos alimentos que tienen mayor cantidad de este pigmento y podemos consumir; para así, aumentar los niveles de oxígeno en la sangre a través de la alimentación. Los alimentos son:
- Brócoli
- Espinaca
- Acelga
- Perejil
- Alcachofa
- Aguacate
- Kiwi
- Frijoles verdes
- Esparrago verde
- Col de brúcelas
- Lechuga
- Repollo
- Abas
- Aceitunas verdes
- Cilantros
- Plantas aromáticas de color verde
- Manzana verde
- Pera
- Uvas verdes
La clorofila, tiene la capacidad de ayudar a la limpieza del organismo, combatiendo la contaminación del ambiente. También, es una forma excelente de limpiar el colon y ayudar al control de la flora intestinal; pues es un excelente nutriente para las bacterias que habitan en el colon. Dichos alimentos, se pueden consumir crudos, combinados en zumo con frutos verdes dulces; cocidos al vapor por tan solo 5 minutos para no perder sus nutrientes.
Ejercicios de respiración
Es cierto que todas las personas sanas respiran de forma involuntaria sin tener que hacer algún esfuerzo extra. Sin embargo, la respiración controlada, con pausas y siguiendo terapias de respiración, es excelente para oxigenar la sangre. Estas técnicas pueden encontrarse en deportes como el yoga o terapias de relajación. Por ello, se recomienda hacer estas terapias al menos una vez por semana para oxigenar muy bien la sangre.
Abandona los malos hábitos
Existen malos hábitos que afectan directamente a la oxigenación de la sangre y de hecho inducen el envejecimiento y estrés celular. Entre ellos tenemos el tabaquismo, pues al no respirar aire puro, es mucho menor el aporte de oxígeno; además, la nicotina compite con el oxigeno para su absorción, lo que disminuye aun más la captación, mientras que, produce el doble de radicales libres. Otros malos hábitos como el alcohol y las drogas también tienen efecto directo en la oxigenación.
¿Oxidación celular?
Aunque la oxigenación de los tejidos y la sangre tiene excelentes beneficios, también puede tener algunas consecuencias. Principalmente, porque al momento de absorber el oxigeno en los pulmones, estas moléculas se disocian; liberando radicales libres que tienen ciertos beneficios para el organismo, pero también pueden hacer daño. Por ejemplo, los radicales libres de oxígeno pueden emplearse para destruir elementos extraños en la sangre; es decir, de forma inmunitaria.
Así como también, está implicados en ciertas reacciones químicas del organismo que se activan cuando no hay suministro de nutrientes. sin embargo, estos radicales libres son inestables, por ello, buscan robar otro radical igual para estabilizarse; es allí, cuando producen oxidación de células y tejidos, atacando incluso el material genético. En consecuencia, pueden producirse mutaciones que lleven a la aparición de células cancerígenas.
Para evitar esto, se puede complementar la dieta con alimentos con grandes poderes antioxidantes, que por suerte; varios de los que son ricos en clorofila, también tienen propiedades antioxidantes muy fuertes. También, hacer ejercicio físico de forma frecuente, ayuda a aprovechar estos radicales y evita que queden suspendidos haciendo daño. Finalmente, llevar un estilo de vida sana es lo ideal.
En conclusión, conocer cómo oxigenar la sangre es realmente útil para mejorar la calidad de vida y salud del cuerpo. Efectivamente, existen muchas técnicas naturales para aumentar la oxigenación de la sangre y los tejidos en general; las cuales, son muy fáciles de aplicar y solo necesitan un poco de esfuerzo y adaptación. Por ende, es un hecho que podrás mejorar este ámbito de tu vida para lograr la oxigenación sanguínea correcta.
por Arturo Castillo | Salud
A diferencia del hombre, la vida reproductiva de la mujer tiene una fecha límite, que se alcanza al llegar a la menopausia; por lo cual, suelen surgir muchas dudas entre los 45 a 55 años sobre posibles embarazos o menopausia. Sin embargo, existen varias consideraciones a tener en cuenta antes de pensar en un embarazo a esta edad; por ello, hablaremos sobre cómo saber si es embarazo o menopausia.
¿Qué es la menopausia?
Como hemos mencionado, la vida fértil o reproductiva de la mujer tiene un tiempo límite, a diferencia de los hombres. Esto se debe, a que existen en los ovarios unas células indiferenciadas llamadas ovogonias; las cuales, desde el momento del nacimiento, hasta la pubertad, van muriendo por diferentes procesos de selección. De modo que, al llegar la pubertad, se queda un número limitado de estas células en los ovarios.
Dichas células, se divides y forma óvulos a través de un proceso diferente a las espermatogonias precursoras de espermatozoides; el cual se conoce como meiosis, en el cual, se produce solo un óvulo maduro y tres cuerpos polares. Gracias a esto, las ovogonias, producen ovocitos primarios que a través de la meiosis producen un óvulo. Todo esto, sucede durante el ciclo menstrual mediado por hormonas como el estrógeno y progesterona.
Debido al número limitado de estas células y su forma de replicación, estos ciclos se ven limitados a mediados de la vida. Concretamente, en España la media de aparición de menopausia es a los 51 años de edad. Entendiéndose por menopausia, un periodo mayor de 12 meses sin menstruación, es decir, ausencia de ovulación; lo cual se produce al decaer el número de ovogonias y consecuentemente la producción de estrógenos que regulan estos ciclos.
¿Cuándo hablamos de premenopausia?
Partiendo de lo anterior, lógicamente, el proceso de la menopausia lleva su tiempo, ya que, estas células precursoras se agotan mes a mes; en realidad, no solo madura una de ellas, lo hacen varias, pero solo algunas producen los óvulos maduros. De esta forma, a partir de los 45 años de edad, por lo general, comienzan a presentarse síntomas de premenopausia; los cuales, una vez alcanzado el tiempo necesario, se exacerban durante la menopausia propiamente, los síntomas son los siguientes:
- Irregularidad en el ciclo menstrual
- Ciclos anómalos (mayor o menor flujo)
- Sofocos o calores espontáneos
- Sequedad de las mucosas
- Irritabilidad y cambios de humor
- Cansancio
- Disminución del deseo sexual o lívido
- Sequedad vaginal
Estos síntomas son muy variados, presentándose de acuerdo a la biología de cada mujer y en edad diferente. En consecuencia, existe la menopausia precoz, que es cuando se manifiestan los síntomas a los 35 años de edad; así como también, la menopausia tardía, aunque no es frecuente posterior a los 55 años. La menopausia tardía, se relaciona con el uso de anticonceptivos orales que impiden la ovulación y alargan un poco más la vida fértil de la mujer.
¿Cómo saber si es menopausia o embarazo?
Teniendo en cuenta toda la información anterior, si es realmente posible que se confunda un embarazo con la premenopausia o menopausia. Principalmente, porque deben cumplirse 12 meses continuos sin menstruación para hablar de menopausia; es decir, que, durante la irregularidad de ciclos en la premenopausia, puede fácilmente aparecer un embarazo. Incluso, se tienen registros de mujeres en menopausia, que continúan ovulando sin menstruar y quedan embarazadas.
Por lo tanto, se debe considerar antes de pesar en embarazo, si se están teniendo las precauciones necesarias para prevenirlo; como puede ser el uso de preservativos, dispositivos intrauterinos, píldoras, implantes y más. Así como también, se descarta esta posibilidad si la mujer ha decidido la esterilización en una cesárea anterior. Aunque, debido a la posibilidad de que suceda, los síntomas también son de gran ayuda.
En consecuencia, la mejor forma saber si es un embarazo o cesárea, es realizar una prueba sanguínea que detecte los niveles hormonales; sobre todo, de la gonadotropina coriónica humana, principal hormona del embarazo. En este caso, las pruebas rápidas y de farmacia, pueden dar un falso negativo o positivo debido al desequilibrio hormonal propio de este proceso.
Riesgos en el embarazo en premenopausia y menopausia
Al hablar de embarazo en este tiempo, no es correcto pasar por alto los riesgos que supone a esta edad la concepción. Puesto que, efectivamente las células precursoras de los óvulos, se encuentran ya envejecidas; por lo cual, están sujetas a errores en su replicación que traigan consecuencia en el embarazo. Así como también, el deterioro orgánico del cuerpo humano y el aparato reproductor puede influir. Por ello, se presentan los siguientes riesgos:
- Alteraciones cromosómicas o genéticas del feto
- Mayor riesgo de hipertensión durante el embarazo (preeclampsia)
- Mayor riesgo de diabetes gestacional
- Complicaciones en el trabajo de parto
- Más posibilidades de aborto natural
- Más incidencia de desprendimiento de placenta
Cabe destacar, que, en la actualidad gracias a los avances de la tecnología, estos riesgos pueden detectarse y controlarse; por ende, se relaciona más la edad del padre con posibles alteraciones en la concepción. Además, estos embarazos se consideran de alto riesgo, por lo que requieren de una vigilancia estrecha; lo que permite detectar cualquier anomalía rápidamente e interrumpirlo si es necesario. Sobre todo, ante la presencia de alteraciones genéticas graves incompatibles con la vida.
En conclusión, tiene gran importancia conocer cómo saber si es embarazo o menopausia, ya que, es posible concebir durante este proceso. Además, en ese tiempo los embarazos suponen un riesgo para la madre y el bebé; por lo tanto, reconocer y diferenciar rápidamente estas dos situaciones, puede ser determinante para el desarrollo y sobrevida del bebé. Motivado a esto, lo más recomendable es acudir a consulta ginecológica; para ser examinada y recibir la orientación adecuada en caso de embarazo o menopausia.
por Arturo Castillo | Salud
La sangre es uno de los principales elementos del cuerpo humano que permite el desarrollo de la vida como la conocemos; debido a que, funciona como una gran carretera que transporta nutrientes y otros elementos vitales. En consecuencia, se trata de un elemento de gran complejidad que se compone de muchas partes; en atención a esto, vamos a hablar sobre cómo esta compuesta la sangre humana, que todos llevamos en nuestro interior.
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¿Qué es la sangre?
A pesar de su consistencia parecida al líquido, actualmente, la sangre es considerada un tejido vivo que se compone de muchas células. Quiere decir, que mientras se encuentre en el interior del organismo, esta tiene vida. En cambio, cuando se expone al exterior, específicamente al oxígeno, esta se coagula y oxida, es decir, muere. Este tejido, tiene consistencia viscosa, pero conserva una gran capacidad de movilidad.
Por ende, puede circular perfectamente por todos los vasos sanguíneos del cuerpo para cumplir sus funciones. Todo esto, gracias a que la sangre tiene una compleja composición que esta integrada por proteínas, células, enzimas y más. Además, gran parte de su volumen es agua, por lo cual, este es el líquido más importante que debemos ingerir; a continuación, hablaremos a grandes rasgos de los componentes de la sangre.
El plasma
Como mencionamos antes, la sangre se compone en un 80% de agua, la cual, se encuentra contenido en el plasma sanguíneo. Este es un líquido de color amarillento, donde se encuentra el agua, azúcares y proteínas. De este modo, las proteínas son uno de los subcomponentes de la sangre de mayor importancia; puesto que, tienen funciones de transporte e incluso permiten la conservación de agua, como es el caso de la albúmina. Así como también, contiene los elementos de la cascada de la coagulación.
Las plaquetas o trombocitos
Se trata de otro de los componentes de la sangre que es realmente abundante, de hecho, contiene miles de millones de ellos. Las plaquetas, son células sanguíneas que se encargan de la reparación de vasos y tejidos dañados; de modo que, son una de las primeras líneas de defensa que detienen la pérdida de sangre a través de las heridas. Dicha función, se conoce como tapón plaquetario, que detiene hemorragias en vasos sanguíneos y ayuda a la cicatrización.
Glóbulos rojos o eritrocitos
Son los responsables del color rojo de la sangre, pues en ellos, se contiene la hemoglobina, el pigmento que otorga esta coloración. Los glóbulos rojos o eritrocitos, son también células sanguíneas con características muy especiales; ya que, no poseen un núcleo celular y su pared es bicóncava, lo que permite su deformación para pasar por todos los vasos sanguíneos. En concreto, los eritrocitos son una de las células de mayor importancia para la sangre por su función.
Puesto que, estas son las células que se encargan del transporte de oxígeno desde los pulmones a todos los tejidos; así como también, capturar el dióxido de carbono desechado por los tejidos y llevarlo a los pulmones para su expulsión. Por otra parte, los eritrocitos también se ven involucrados en el transporte de otras sustancias; como los nutrientes de los alimentos, azúcares, enzimas, proteínas, entre otras. Por ende, no es raro que sean de las células más abundantes de la sangre.
Glóbulos blancos
Sin lugar a duda, otro de los componentes de mayor importancia que encontramos en la sangre son los glóbulos blancos. Que también, son células sanguíneas con un componente inmunitario de gran importancia para la vida. Hablamos de células como los linfocitos T y B, monocitos, macrófagos, leucocitos y muchos más. Son ellos, los encargados de la detección de antígenos o sustancias extrañas que ingresan al organismo y llegan a la sangre.
En consecuencia, todas estas células se comunican y arman un equipo perfecto para detener a estos antígenos a través de varios mecanismos; a grandes rasgos, se trata de la inmunidad celular y la inmunidad humoral. Por supuesto, estos glóbulos blancos también tienen gran participación en la conformación de la sangre; en cuanto a elementos formes o sólidos se refiere, además que desempeñan funciones de suma importancia.
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¿Cuánta sangre hay en el cuerpo humano?
Una vez que se conoce a grandes rasgos los componentes de la sangre, es natural que se quiera conocer más información sobre ella. De este modo, se dice que la sangre es un tejido más del cuerpo debido a la cantidad que poseemos; en la red, existe mucha información discrepante, que incluso habla de 12 litros de sangre, lo cual es falso. En realidad, un hombre adulto puede tener entre 4,25 a 5,6 litros de sangre. Lo cual, se relaciones con el gasto cardíaco, que es de 5 litros por minuto.
Recordemos, que la sangre forma una parte fundamental del tejido corporal, llenado todos los vasos sanguíneos del cuerpo; por ende, el espacio para su circulación es limitado, por que lo que mantiene en constante control. Quiere decir, que son órganos como los riñones, el hígado y la médula ósea, quienes se encargan de mantener el equilibrio; entre glóbulos blancos, glóbulos rojos, plaquetas y plasma, para mantener la cantidad de sangre necesaria.
En conclusión, es interesante conocer cómo se compone la sangre para interpretar muchos análisis de laboratorio. Ya que, en más de una ocasión nos tocará hacer una analítica sanguínea, sin comprender exactamente que reportan los resultados. De modo que, al conocer la composición de la sangre, junto a los valores de referencia; es posible hacer una interpretación un poco más acertada, aunque es el médico quien realmente podrá dar la mejor opinión.
por Arturo Castillo | Salud
Las hemorroides son dilataciones, inflamaciones o varices de las venas del ano y del recto que pueden causar ciertas molestias. Además, su ubicación en el tejido submucoso hace que su diagnóstico sea un poco difícil de realizar. Sin embargo, hay ciertas alarmas que nos pueden ayudar a identificar la presencia de hemorroides. A continuación, en este apartado te diremos todo acerca de cómo saber si tengo hemorroides.
¿Qué son las hemorroides?
Como mencionamos antes, se trata de la dilatación y salida al exterior o no de vénulas que irrigan el recto. En esta zona, existe una gran cantidad de vasos sanguíneos, incluyendo arterias y venas; por lo cual, se conforma una extensa red que se puede ver afectada a la acción de los músculos del recto. En muchos casos, estos vasos, mayormente las venas, tienen ciertas condiciones de debilidad en su pared.
Por lo cual, tienen la tendencia de inflamarse o hincharse como efecto de las fuerzas realizadas para defecar; así como también, al permanecer demasiado tiempos sentados en la misma posición no anatómica. Por último, practicar relaciones sexuales a través del canal anal es otra de las causas. Cabe destacar, que las hemorroides pueden ser internas o externas; así como también, sangrar, causar dolor o ser completamente asintomáticas.
¿Qué puede causar las hemorroides?
Las hemorroides tienen una etiología multicausal dependiendo de diferentes condiciones asociadas al paciente. Muchas veces, las personas realizan mucho esfuerzo para ir al baño, lo que genera una protrusión de ciertas vénulas hacia el exterior del tejido. A su vez, condiciones como el embarazo, enfermedades y preferencia sexual pueden predisponer a la aparición de hemorroides. Además, el factor hereditario es una de las principales causas.
Aunque, puede evitarse ciertas causas de hemorroides trabajando en la rutina diaria, evitando aquellas cosas que puedan generarla. También, se pueden utilizar ciertos elementos que ayudan a que estas no aparezcan de una manera súbita; incluso, pueden ser utilizados como coadyuvantes al tratamiento de las personas que ya padecen hemorroides de larga data.
¿Cuáles son los signos y síntomas principales?
Las hemorroides pueden pasar desapercibidas en algún momento, pero son identificadas por un signo de alarma del paciente. Uno de ellos, es el aumento de tamaño o una protuberancia en el ano o en su porción interna. Seguidamente, puede haber sangrado al utilizar papel para limpiarse luego de ir al baño, por rotura de alguna de las hemorroides; lo cual constituye uno de los signos de alarma más importantes de ellas.
Por otra parte, se puede experimentar irritación, picor y dolor al ir al baño o al estar sentado mucho tiempo. Al mismo tiempo, puede causar mal olor debido a que las heces suelen acumularse en sitios donde el papel no suele llegar. Por ello, es importante reconocer cada uno de los signos y síntomas más comunes; para evitar complicaciones graves. Por ejemplo, el sangrado profuso y los prolapsos rectales son los comunes evidenciados en estos casos.
¿Cuándo debes acudir a un profesional?
El profesional es la persona capacitada para controlar cualquier tipo de emergencias causadas por hemorroides. Si observas un sangrado anormal a través del recto o un bulto de gran tamaño debes acudir a un médico de inmediato. A su vez, si presentas temperatura igual o mayor a 38,5°C debes acudir a emergencias; para controlar cualquier foco de infección que se haya provocado.
Aunque, lo ideal es que no dudes en acudir a un médico cuando los signos y síntomas están comenzando a florecer. Debido a que, así el medico puede actuar con tratamiento médico o quirúrgico y evitar que puedan darse las complicaciones. Además, garantizará una mayor calidad de vida al paciente ante cualquier situación que pueda favorecerlo a las hemorroides.
¿Cómo se tratan las hemorroides?
Cuando aparecen estas lesiones, uno de los principales miedos de los pacientes es que se trate de algo grave. Lo cual, en primera instancia no es así, aunque depende de sus características pueden empeorar. Como medida general, las hemorroides que protruyen, es decir, salen al exterior del año; deben introducirse nuevamente en caso de ser posible, se les llama reductibles.
Este proceso, puede hacerlo alguien con experiencias en las hemorroides sin problema; aunque, cuando no pueden reducirse por el dolor, sangrado o excesivo tamaño, se debe acudir a un profesional y usar cremas para hemorroides que las reducen. Por último, en caso de ser constantes, grandes y muy molestas, deben operarse para solventar su aparición definitivamente; lo cual, puede suponer un reto para los cirujanos.
En resumen, las hemorroides son dilataciones de los plexos venosos y arteriales escondidos en el tejido submucoso del recto y ano. Cuando estas se inflaman, pueden generar una serie de signos y síntomas característicos que pueden orientar a un posible diagnóstico. Sin embargo, si no son observados de forma inmediata por un profesional puede traer consecuencias graves a la salud.
por Arturo Castillo | Salud
Las hemorroides son pequeñas venas inflamadas dentro del tejido submucoso del ano y del recto. Asimismo, pueden estar en la parte interna del recto o en la porción externa del ano. Sin embargo, ambas pueden complicarse cuando no son tratadas correctamente y pueden sangrar gravemente. Por ello, aquí te daremos toda la información que debes saber acerca de cómo curar hemorroides sangrantes.
¿Cuándo suelen sangrar las hemorroides?
El aumento de presión sobre las hemorroides hace que estas aumenten el tamaño que ya poseen. En consecuencia, una vez que la porción de la piel que está recubriendo ese segmento cede puede sangrar la hemorroide.
La sangre es de color oscuro y suele alarmar mucho al paciente, se puede observar en la ropa interior o en el inodoro. También, es importante saber que el término de sangrar por el recto se denomina rectorragia ante este tipo de emergencias.
Por otro lado, al limpiar esta área debe hacerse con mucho cuidado debido a la delicadeza de la zona con la hemorroide. Muchas de estas, son propensas a romperse cuando una fuerza es ejercida sobre ellas y suelen sangrar evidenciándose sangre en el papel. Mientras que, otras pueden generar sangrados pequeños que suelen mostrarse normalmente cuando tienen un tamaño reducido y son manipuladas incorrectamente.
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¿Cómo puedes tratar hemorroides sangrantes?
Las hemorroides pequeñas que son sangrantes pueden ser tratadas fácilmente desde casa tomando las medidas necesarias. Una de ellas, es cambiar el estilo de alimentación con más alimentos que sean ricos en fibra, vegetales y líquidos.
También, pueden ingerir agua y jugos que permitan formar heces un poco más blandas y no causen estreñimiento; así, se evita realizar demasiado esfuerzo para expulsar las heces, que puede llevar a hemorroides. A su vez, se debe evitar alimentos que sean picantes o tengan alto contenido de condimentos; debido a que, pueden causar diarrea y complicaciones a las hemorroides.
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No obstante, se debe tener una higiene exhaustiva en la zona donde se encuentre la hemorroide. Debido a que, el tejido puede infectarse por el contacto directo con las heces y generar infecciones locales o sistémicas. En caso de que se tenga dolor puedes aplicar cremas anestésicas para que puedan adormecer la zona. Sin embargo, cuando sea mucha la hemorragia puedes colocar una compresa y acudir a una emergencia hospitalaria.
¿Cómo pueden ser eliminadas?
Actualmente, existen diferentes formas de eliminar las hemorroides desde el punto de vista médico. Las alternativas son quirúrgicas, pero hay opciones no invasivas e invasivas que permiten eliminarlas de forma permanente. Aunque, la recuperación es un poco más difícil para el paciente. Una de las alternativas no invasiva es la escleroterapia o la ligadura con láser, que permite reducir la hemorroide por completo.
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Para casos más graves y con un sangrado importante, se puede realizar una hemorroidectomia total. Durante este procedimiento, se retiran las hemorroides o las vénulas que están inflamadas. A su vez, se cauteriza las mismas para evitar su sangrado y se suturan en ciertos puntos. La finalidad es eliminar las hemorroides y que el paciente no vuelva a padecer de hemorroides.
En conclusión, las hemorroides son una consecuencia de ciertas condiciones patológicas que conllevan a la dilatación de las venas. Por ello, aprender a cómo curar hemorroides sangrantes es importante; ya que, estas durante cualquier momento pueden llegar a sangrar ligeramente o profusamente. Por suerte, pueden ser tratadas de una forma sencilla en casa si el sangrado no es grave o quirúrgicamente.