Cómo Eliminar la Gastritis: La Raíz Emocional del Estómago

Cómo Eliminar la Gastritis: La Raíz Emocional del Estómago

Según la ciencia, la gastritis es la inflamación del revestimiento del estómago. La misma puede ocurrir de forma súbita o con el paso del tiempo. Este tipo de inflamación, produce debilidad en la barrera mucosa que protege el estómago haciendo que los jugos digestivos dañen o lesionen las paredes del estómago. Sus causas se pueden dar por: infecciones por H. Pylori, uso frecuente de analgésicos, consumo excesivo del alcohol, picante, estrés, edad avanzada y otras enfermedades autoinmunes.

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Pero, ya me conocen. Según mis creencias, la gastritis tiene una raíz emocional, así que vamos a descodificarla para ver de qué se trata y cómo podemos curarla nosotros mismos.

Raíz Emocional de la Gastritis

Según la biodescodificación, la gastritis tiene que ver con irritación o ira hacia algo o alguien que no digiero. Hay situaciones en mi territorio que no soporto o no son como yo quisiera, también puede ser que hay personas que no actúan como yo quisiera. Básicamente, la gastritis significa que estoy muy molesta o tengo mucha rabia por algo que absorbió mi sistema digestivo y esa realidad me molesta tanto que no puedo digerirla.

La función del estómago es digerir, fundamentalmente eso, digerir y ya. Entonces lo que debo analizar es qué emoción o situación no puedo digerir. Existe la creencia de que hay ciertos alimentos que me pueden provocar la gastritis, o que el responsable es el estrés o que es el descuido en el horario para comer y así pasamos la vida buscando las causas externas que generan gastritis, cuando la respuesta está en buscar adentro. Resulta que cuando tenemos un episodio de gastritis, es por un conflicto emocional que se viene desarrollando desde hace días atrás y finalmente explota. Veamos un ejemplo personal.

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Mi Experiencia Personal: Padeciendo de Gastritis

Cuando tenía como 24 años, fui al médico porque tenía problemas para digerir las comidas, todo cuanto comía me caía pesado, me hicieron los exámenes de rutina y me diagnosticaron gastritis aguda. En ese momento, la traté como de costumbre con los medicamentos que me recetó el doctor y ya. Resulta que a pesar de que notaba mejorías por épocas, también había otras en épocas en donde la gastritis volvía, unas veces más suave y otras peores. Solo hasta hace cuatro años fue que me inicié en el camino de la autoestima, crecimiento personal y auto-sanación, que me dediqué a buscar la raíz emocional de mis episodios de gastritis. Te cuento lo que conseguí…

Crecí en un ambiente familiar “normal” con sus virtudes y fallas como cualquier otro; sin embargo, siempre tuve muchos conflictos con mi hermana menor, ella se destacaba por ser rebelde o como yo le digo la oveja negra de la familia. Tuve muchos problemas porque sentía que ella no tenía el más mínimo respeto hacia mis cosas o hacia “mi territorio personal”. Mi hermana era de las personas que no solo tomaba mi ropa sino que la dañaba, tomaba mis artículos de uso personal, los gastaba y jamás reponía, tomaba artículos electrodomésticos como un celular de repuesto y lo vendió sin mi autorización. A diario me tenía que enfrentar a situaciones como estas que no lograba “digerir” que me causaban mucha “rabia” e indignación, sobre todo porque aunque le expresara a mis padres lo que estaba ocurriendo, ellos de alguna forma se hacían la vista gorda y no ponían una advertencia o al menos un llamado de atención para que mi hermana respetara mis cosas. Llegó un momento en el que me convertí en el ogro de la familia, tenía que pasarme la vida reclamándole a mi hermana por todos sus abusos hacia mí hasta que un buen día la saqué del cuarto en el que dormíamos juntas y lo cerré con llave. Hoy en día comprendo que esta es la raíz emocional de mi gastritis. En aquel entonces, yo no lograba “digerir” cómo es que alguien era así de abusiva y peor aún, es que me sentía completamente sola en la batalla, ya que no había nadie con la autoridad suficiente que le pusiera fin a la situación, cosa que me llenaba de ira e indignación.

Fue solo hasta que me hice consciente de esta herida emocional, que comenzó mi trabajo personal de sanarla. El pasado es lo que es así debe permanecer, hoy comprendo que mis padres hicieron o no lo que pudieron con el conocimiento y herramientas que tenían en aquel entonces. Mi hermana es lo como es y ya, no puedo pretender cambiarla a como yo deseo que sea. Solo me quedó traer al presente la herida para sanarla, comprender lo ocurrido desde el “corazón” y perdonarlo.

Hoy en día la relación con mi hermana está muy bien, estamos en constante comunicación y nos apoyamos mutuamente al igual que con mis padres. Siento que cuando un miembro de la familia comienza a sanar en diferentes áreas de su vida, como por arte de magia, todo lo demás sana también, incluso la gastritis.

El proceso de sanación emocional debe ser constante; sin embargo, también hay remedios caseros que te pueden ayudar a mejorar los síntomas de la gastritis, veamos algunas recetas.

Remedios Naturales para Sanar la Gastritis

La naturaleza es tan maravillosa y sabia, que siempre recurro a ella para todo, incluso sentarme en el parque a ver los árboles es tan reparador como tomar un té. Sé que la gastritis puede ser dolorosa y desesperante para los que la padecen, así que hoy te traigo mis recetas favoritas, las utilicé durante mucho tiempo y son súper efectivas.

Perejil.

El perejil tiene muchísimos beneficios que van desde: fortalecer el sistema inmune, prevenir la gripe, prevenir la anemia, combate la retención de líquidos y formación de piedras en los riñones, mejora la digestión, previene enfermedades cardíacas, combate las infecciones urinarias y actúa como un protector gástrico.

Lo puedes consumir como aderezo en tus alimentos, en jugos verdes e incluso en infusión. Puedes poner al fuego dos litros de agua, luego le agregas un manojo de perejil en ramas ya lavado y dejar hervir por 3 minutos. Retira del fuego y deja reposar. Puedes tomar esta infusión durante todo el día como tu agua de consumo regular.

Cúrcuma.

La cúrcuma es una raíz medicinal y especia muy utilizada en la India, dentro de sus beneficios están: mejora la digestión, desintoxica el hígado, regula la flora intestinal, combate resfriados y gripes, evita las crisis de asma y alivia problemas de la piel.

La puedes utilizar para aderezar tus comidas, y en té. Aunque la cúrcuma molida se puede utilizar para hacer té, yo recomiendo utilizar la raíz. Simplemente deberás lavarla bien, rallar y agregarla a una taza de agua hirviendo, puede rallar un poco de jengibre también para mejorar el sabor. Deja reposar y luego puedes disfrutar de este maravilloso té antes o luego de las comidas.

Limón.

Muchos piensan que si tienes gastritis debes evitar los cítricos, sin embargo, es una creencia errónea. Al ingerir limón, se le envía una señal al estómago para que no siga produciendo ácidos porque ya hay suficiente.

Mi manera favorita de consumir el limón para tratar la gastritis es en ayunas, coloca media taza de agua a calentar, cuando ya esté tibia agrega el jugo de un limón y listo, puedes consumirla y empezar tu día con un estómago calmado.

Miel.

Son muchos sus beneficios además de poseer propiedades antimicrobianas y regeneradoras de las paredes intestinales. Consume dos cucharadas disueltas en media taza de agua tibia, disfruta de su dulce sabor y su acción curativa.

Ajo.

Yo amo el ajo, utilízalo en tus comidas y en buenas cantidades. Si lo toleras crudo, lo puedes triturar y consumir también.

Manos a la obra, te voy a dejar la tarea de escudriñar en tu historia familiar aquellas situaciones que te generaban mucha rabia, que no podías digerir o tolerar y que afectaron tu “territorio” personal, tráelas al presente para analizarlas con comprensión, amor y sobre todo para perdonarlas, una vez hecho el trabajo emocional, deberás cuidar tu alimentación evitando productos altamente procesados, lácteos, dulces, picantes y alcohol y apoya tu tripita con las infusiones que te recomendé, verás cómo pronto empiezas a mejorar, ¡qué te lo digo yo!

Cómo Saber si Tengo VIH: Síntomas, Tratamiento y Prevención.

Cómo Saber si Tengo VIH: Síntomas, Tratamiento y Prevención.

Las enfermedades de transmisión sexual (ETS), son uno de los problemas de salud pública más difíciles de controlar en el mundo; puesto que, cuando se trata de sexo, algunas veces no se toman las precauciones necesarias y responsables. En este caso, la VIH es una de las enfermedades de transmisión sexual más peligrosas; la cual, curiosamente es otra de las pandemias mundiales a la que no se presta tanta atención. Debido a esto, hablaremos sobre cómo saber si tengo VIH.

¿Qué es el VIH?

El Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH), es una enfermedad de transmisión sexual (aunque no exclusivamente); que produce el deterioro progresivo del sistema inmunitario, es decir, las defensas del organismo contra las enfermedades. Para ello, este virus ataca los glóbulos blancos, más específicamente los Linfocitos T. De modo que, ingresa a estas células sanguíneas y se apodera de su maquinaria para replicarse hasta destruirlas.

Esto sucede, porque se trata de un Retrovirus, que es capaz de ingresar su material genético al de la célula; que, al replicarse naturalmente, también crea replicas del virus en grandes cantidades, hasta que el Linfocito T de hincha y explota liberando más virus. Gracias a este mecanismo de replicación, hasta el momento el VIH no tiene una cura. Por este motivo y las consecuencias que trae, es una de las ETS más peligrosas hasta el momento.

Síntomas del VIH

Otra de las características que hacen que esta enfermedad sea especialmente peligrosa, es que no presenta síntomas. Es decir, en las etapas iniciales de la enfermedad, el virus permanece latente y oculto dentro de las células; para luego, entrar en su fase de replicación, que es cuando comienzan a existir síntomas. Cabe destacar, que para que esto ocurra pueden pasar años, por lo que su detección es incidental.

Sin embargo, es cierto que el VIH puede generar en algunos casos sintomatología inicial, luego de 2 a 4 semanas del contacto sexual sin protección. Estos síntomas, son muy similares a los de una gripe común, presentando diarrea e incluso vómitos; así como también, inflamación de ganglios en cualquier parte del cuerpo (más comúnmente en el cuello) que es dolorosa. Dichos síntomas, son generados por la primera ola de replicación del virus; un periodo donde la carga viral es máxima, para luego esconderse y permanecer latente.

¿Qué es el SIDA?

Una de las dudas más comunes, es que, para muchas personas, el VIH y el SIDA son enfermedades diferentes, pero esto no es así. Como mencionamos, el VIH va deteriorando progresivamente el sistema inmunitario hasta deteriorarlo por complejo. Es allí, cuando la enfermedad para de ser Virus de Inmunodeficiencia Humana a Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA). Por ende, se trata de la fase terminal de la enfermedad, en la que el cuerpo no puede hacer respuesta a las infecciones.

Al presentarse el SIDA, el contaje de glóbulos blancos que pueden combatir las enfermedades, se encuentra muy disminuido. Por ello, cualquier patógeno puede entrar al organismo y hacer estragos, o bien enfermedades pasadas pueden reactivarse (Citomegalovirus, Toxoplasmosis, Herpes, Virus de Epstein-Barr). Además, pueden desarrollarse ciertos tipos de cáncer como el Sarcoma de Kaposi, muy propio de esta enfermedad.

¿Cómo saber si tengo VIH?

El VIH es una enfermedad compleja, de la cual, existe una gran cantidad de información en internet que puede ser abrumadora. Sin embargo, en la actualidad, gracias a los tratamientos desarrollados, la esperanza de vida es bastante buena. Siempre y cuando, el diagnostico se realice a tiempo, antes que la enfermedad esté avanzada. En atención a esto, el diagnóstico precoz puede hacer la diferencia entre la vida y la muerte.

Como ya mencionamos, el virus no suele manifestar síntomas hasta que la enfermedad se encuentra avanzada. También, los posibles síntomas que suele generar son sumamente generales, pueden confundirse con cualquier otra enfermedad. En consecuencia, el diagnóstico médico es la única alternativa que puede aclara el estado del contagio. En la actualidad, existen muchas pruebas para el diagnóstico.

Pruebas rápidas

Con la intención de detectar de forma masiva la infección por VIH, se desarrollaron pruebas rápidas que incluso pueden comprarse en farmacias. Las cuales, básicamente detectan la presencia de anticuerpos contra el VIH presentes en el cuerpo. Por supuesto, esta prueba puede arrojar tanto falsos positivos como negativos; motivado a esto, solo se presume positivo cuando dos pruebas rápidas seriadas (una tras otra con 7 días de diferencia) resultan positivas, aunque no es definitivo.

ELISA

EL test Ensayo por Inmunoabsorción Ligado a Enzimas (ELISA) es un método diagnóstico mucho más específico para el VIH, aunque no exclusivo. En el cual, mediante anticuerpos señalados con enzimas específicas, se detecta la presencia del antígeno, es decir, el VIH en la sangre; a diferencia del anterior, que solo detecta anticuerpos, este puede determinar si existe el antígeno. Por lo tanto, es un poco más específico y se realiza luego de 2 pruebas rápidas positivas.

Western Blot

Este es el examen que es capaz de diagnosticar definitivamente la infección por VIH, por lo que es el último y confirmatorio. En el, a través de técnicas de electroforesis, se detecta específicamente la presencia de secuencias de proteínas propias del virus (exclusivas). Se trata de un estudio algo costoso, que solo se aplica cuando no hay certeza absoluta de la infección; por ello, al resultar positivo, da un diagnostico definitivo.

Tratamiento del VIH

El VIH es una enfermedad crónica que hasta el momento no tiene una cura, pero afortunadamente si un tratamiento. El cual, se basa en esquemas de tratamiento con medicamentos antirretrovirales, que inhiben la replicación del virus. Generalmente, se indica una combinación de 3 medicamentos antirretrovirales en conjunto. Lo cual, en etapas iniciales del tratamiento, puede desencadenar efectos adversos variados; pero es importante seguir con el consumo, el cuerpo logra adaptarse.

La lista de medicamentos es larga, pues gracias a los avances de la ciencia, cada día se desarrollan algunos más eficientes. Evidentemente, el tratamiento para el VIH debe ser recetado por un médico Infectólogo especialista; que son los encargados de tratar esta y otras enfermedades infecciosas crónicas. Bajo ningún concepto, puede automedicarse, pues estos fármacos son bastante peligrosos si no se usan con control.

El objetivo del tratamiento, es reducir la carga viral o cantidad del virus a niveles sumamente bajos; tanto, que al realizar los análisis este no se encuentre detectable en sangre. Cuando una persona infectada con VIH tiene una carga viral indetectable no transmite la enfermedad.

¿Cómo prevenir el VIH?

A pesar de ser una enfermedad tan compleja y difícil, la prevención de la misma es bastante sencilla, solo es necesario usar preservativos. El condón o preservativo, es un método de barrera que puede prevenir la transmisión del virus en un 99%. Sin embargo, también se debe evitar la promiscuidad sexual y el uso de drogas. Puesto que, a través de jeringas compartidas (usual al drogarse) también se puede transmitir la enfermedad. Así como también, con transfusiones sanguíneas en países con medidas deficientes de prevención.

Otro aspecto importante, es que, a través del sexo oral sin protección, también puede llegar a transmitirse este virus; aunque las probabilidades son mucho más bajas que en la penetración, si existe la posibilidad. Es por este motivo, que las conductas sexuales promiscuas deben evitarse, para prevenir el VIH y otras ETS que también son peligrosas.

Otro mito que es sumamente importante aclarar, es que antiguamente se creía que esta enfermedad era exclusiva de los homosexuales. Razón por la cual, los heterosexuales que no usan protección han cambiado esta balanza; ahora, es incluso más común detectarlo en personas heterosexuales que homosexuales debido a estas creencias.

Profilaxis preexposición (PrEP)

Este es un método de prevención el VIH relativamente nuevo, el cual solo aplica para personas con alto riesgo de contraerlo. Como es el caso de trabajadores sexuales o personas que tengan conductas sexuales promiscuas. El mismo, consiste en el consumo diario de medicamentos antirretrovirales específicos para este fin. La FDA ha aprobado el uso del Truvada y Descovy para esta finalidad; lo cual, ha demostrado una eficacia de prevención del 99% en relaciones sexuales y 74% con el uso de drogas. Aunque siempre se debe mantener el uso de preservativos.

Finalmente, sin duda alguna el cómo saber si tengo VIH representa información muy valiosa que puede hacer la diferencia en tu vida. Sobre todo, porque a pesar de haber tanta información en la red, algunas son extensas y poco específicas. Pensando en esto, hemos realizado esta síntesis muy efectiva para ayudar a controlar este problema; sobre todo, para tranquilizar a muchas mentes angustiadas.

Cómo Diferenciar Gripe de Resfriado: ¿Gripe o Resfriado Común?

Cómo Diferenciar Gripe de Resfriado: ¿Gripe o Resfriado Común?

El sistema respiratorio, se encuentra susceptible que contraer una gran cantidad de enfermedades peligrosas; las cuales, pueden afectar su funcionamiento en diferentes niveles, causando malestar o incluso requiriendo atención médica. En este caso, entre las más comunes tenemos a la gripe y el resfriado, que muchas veces se confunden; por ello, vamos a hablar de cada una y aprender cómo diferenciar gripe de resfriado.

¿Qué es la gripe?

La gripe es una enfermedad viral muy común causada por el virus Influenza A e Influenza B, los cuales, producen Gripe A y Gripe B respectivamente. Básicamente, se trata de una enfermedad de tipo respiratorio que en la mayoría de los casos es leve o moderada; caracterizándose por causar profundo malestar y diversas manifestaciones sistémicas. Sin embargo, la gripe puede ser potencialmente peligrosa en ciertas etapas de la vida.

Es así, como los niños pequeños (menores de 5 años), mujeres embarazadas, enfermos crónicos y los ancianos, tienen mayor peligro a desarrollar fuertes cuadros gripales que amenacen su vida; en el primer caso, los niños no tienen desarrollado completamente el sistema inmune en sus primeros años.

Así como también, la maduración pulmonar no es completa, por lo que son más susceptibles. En cambio, las personas mayores de 65 años, embarazadas y enfermos crónicos, tienen un sistema inmune debilitado; sin mencionar el desgaste propio de la edad en el primer caso que hace más compleja la enfermedad.

¿Cuáles son los síntomas de gripe?

Los síntomas de la gripe son iguales independientemente de que se trate de Gripe A o Gripe B, solo se diferencian en severidad. De modo que, la Gripe B que es menos común, tiene la particularidad de desarrollar síntomas más fuertes; es decir, que las personas que la padecen tienen gran malestar, superior al de la Gripe A. En cualquier caso, los síntomas que pueden presentarse son los siguientes:

  • Fiebre
  • Escalofríos
  • Tos productiva
  • Dolor de garganta
  • Congestión nasal con goteo nasal
  • Dolor de cabeza
  • Mialgias o dolores musculares en todo el cuerpo
  • Cansancio

Por otra parte, también puede asociarse a los cuadros gripales la presencia de diarrea y vómitos, siendo esto más común en niños. Es allí, cuando la gripe aumenta su peligrosidad, pues supone un riesgo de deshidratación en ellos; recordando, que los niños tienen una mayor cantidad de agua en su cuerpo y no tienen la capacidad suficiente para auto regularse. Por ende, se deben mantener muy bien hidratados en estos casos.

¿Gripe o Resfriado?

El resfriado común, es una de las enfermedades, como indica su nombre, más comunes que puede padecer una persona. De hecho, se estima que, a lo largo de un año, pueden sufrir de resfriado al menos una dos veces. Esencialmente, el resfriado común es producido por una gran cantidad de virus, a diferencia de la gripe. Además, los síntomas que genera esta enfermedad son inofensivos en comparación con la Gripe A o Gripe B.

El resfriado común, se asocia con los cambios de clima, por lo que durante el invierno y la época de lluvia se producen brotes. En cuanto a su transmisión, es a través de micro gotas respiratorias que son expedidas con los estornudos. En los niños, el resfriado es sumamente común, generalmente, suelen contagiarlo a sus padres en el hogar. Los síntomas del resfriado común son los siguientes:

  • Estornudos constantes
  • Secreción nasal
  • Tos
  • Carraspera o ronquera
  • Congestión nasal
  • Fiebre baja
  • Dolor de cabeza
  • Falta de apetito

La principal diferencia entre el resfriado común y la gripe, radica en la severidad de los síntomas, siendo el resfriado más leve. Además, la fiebre en la gripe es mucho más elevada que en el resfriado y la tos no esta presente en todos los casos. Por otra parte, la gripe puede complicarse desencadenando otras patologías más graves, algo infrecuente en el resfriado. A pesar de ello, diferenciar con claridad la gripe del resfriado no es una tarea sencilla. Se diferencian mediante hisopados y pruebas inmunológicas.

Tratamiento de la gripe

De manera general, la gripe puede remitir por si misma al igual que la mayoría de las enfermedades virales. De hecho, suele tener un ciclo de vida corto, por lo que la enfermedad en personas de bajo riesgo se supera pronto. En cambio, los grupos de alto riesgo, como ya mencionamos, requieren de atención médica; es posible que sea necesario aplicar medicamentos antivirales para reducir los síntomas y eliminar el virus.

Como medidas generales, el tratamiento para la gripe y el resfriado común puede llevarse a cabo en casa. Mediante el reposo en cama, alimentos y bebidas calientes e indicar medicamentos que puedan tratar los síntomas:

  • Antipiréticos para la fiebre (paracetamol)
  • Analgésico para el dolor muscular (ibuprofeno)
  • Antialérgicos para la secreción nasal (loratadina)
  • Analgésico local para el dolor de garganta (masticables)

Por otro lado, la gripe puede complicarse con bronquitis, neumonía, sinusitis, infección de oído, endocarditis, encefalitis y rabdomiólisis. Por ello, es una enfermedad mucho más riesgosa, que ante cualquier sospecha de complicación; requiere de atención médica oportuna para mitigar los síntomas que se presentan. Si un cuadro gripal supera los 7 días, es probable que exista alguna complicación a nivel pulmonar; por ende, se debe acudir a examen médico para descargar neumonía.  

Remedios caseros para la gripe

Al ser la gripe una enfermedad prácticamente doméstica, debido a que suele atacar con mayor frecuencia a adultos. Es lógico que con el paso del tiempo se implementaran una gran cantidad de remedios caseros; los cuales, pueden ser realmente efectivos, siempre y cuando se apliquen de forma responsable y en las personas adecuadas.

Bebidas calientes

Es un hecho que las bebidas o alimentos calientes tienen cierta efectividad para reducir los síntomas de la gripe. Por supuesto, hablamos de té e infusiones que no representan ningún riesgo para la salud, así como una sopa caliente. En cambio, se debe evitar a toda costa los preparados con hojas naturales; como lo es la ruda, orégano, diente de león, entre otras hierbas. Esto especialmente en niños y ancianos, pues son plantas con toxinas que pueden ocasionar intoxicación e incluso la muerte.

Humedecer el aire

Los humidificadores de aire, son uno de los inventos más maravillosos del hombre, que pueden ayudar a aliviar síntomas de gripe. Debido a que, el aire con partículas de agua, ayuda a calmar la irritación nasal y de garganta propia de estos casos. Por suerte, son indumentarias electrónicas de bajo costo que pueden usarse sin problema.

Abundante agua

Tanto en la gripe como el resfriado común, se pierde una gran cantidad de líquido de forma insensible que debe reponerse. Por ello, tomar mucha agua ayuda a superar mucho más rápido la enfermedad; sin mencionar, que moviliza el moco producido por los virus y mejora la expectoración, sacando el virus rápidamente. De igual modo, la hidratación es vital cuando se presentan vómitos y diarrea.

Lavados nasales

Los lavados nasales con solución salina, están completamente indicados para el tratamiento de la gripe y el resfriado, tanto en niños como adultos. La sal, aumenta la secreción de líquido en las fosas nasales, por lo que descongestiona casi al instante. Para hacerlo, solo es necesario solución salina o agua con una cucharadita de sal casera; llenar una jeringa y irrigar una fosa nasal mientras la otra esta tapada con un dedo (el moco saldrá por la garganta o la propia fosa). Repetir el proceso en cada una y cuanto sea necesario para aliviar.

Descanso

Aunque puede parecer tonto, el reposo físico en los cuadros gripales es sin duda una de las mejores armas para combatirlo. Muchas personas, lo toman a la ligera y continúan con sus actividades diarias, contagiando a muchos otros. Es por ello, que se debe guardar el debido reposo, para que el organismo emplee toda su energía en combatir el virus.

En conclusión, saber cómo diferenciar gripe de resfriado puede ser bastante importante para los grupos de riesgo; ya que, como hemos hablado, la Gripe A o Gripe B puede ser mucho más perjudicial para niños menores de 5 años, embarazadas, ancianos y enfermos crónicos. Por suerte, se puede hacer una diferenciación a través del interrogatorio; como los cambios bruscos de temperatura, cuantía de la fiebre, entre otros. Sin embargo, la única forma de diferenciarlos con certeza es a través de pruebas inmunológicas.

Cómo Identificar al Sarampión: Síntomas y Tratamiento Completo

Cómo Identificar al Sarampión: Síntomas y Tratamiento Completo

Las enfermedades exantémicas de la infancia, son patologías que casi todas las personas han tenido o pueden tener alguna vez; las cuales, se caracterizan por presentar lesiones en la piel de diferente tipo, que permiten diferenciarlas. Entre estas enfermedades, tenemos al sarampión, varicela y rubeola, siendo la varicela la más común. Sin embargo, si existen casos de sarampión tanto en niños como adultos; en vista de esto hablaremos sobre cómo identificar al sarampión.

¿Qué es el sarampión?

Se trata de una enfermedad viral transmitida por un virus de la familia de los Paramixovirus, específicamente del género Morvilivirus. La cual, comparte muchas similitudes con otras enfermedades exantémicas de la infancia, como la varicela. Se les llama exantémicas, porque causas lesiones en la piel características, acompañadas de cuadros febriles; que, en los niños, pueden ser lo suficientemente severos para poner en peligro su vida (en casos puntuales).

El sarampión fue una enfermedad extremadamente común en la antigüedad, antes de que se desarrollara su vacuna. De modo que, ahora solo suelen verse muy pocos casos, mayormente aparece en adultos no vacunados; quiere decir, que el sarampión en adultos, aunque no es tan frecuente, si puede aparecer. En los niños, representa una enfermedad peligrosa que puede poner en peligro la vida, por sus complicaciones.

Síntomas del Sarampión ¿Cómo identificarlo?

Esta enfermedad tiene síntomas característicos, que en medicina se conocen como patognomónicos o propios de ella. De manera que, si se pueden detectar estos síntomas clave, el diagnóstico de sarampión en casi seguro. Evidentemente, solo se podrá confirmar definitivamente a través de la serología habitual para detectar el virus; los síntomas son los siguientes:

  • Fiebre alta
  • Resfriado
  • Tos seca
  • Conjuntivitis u ojos rojos.
  • Sarpullido de manchas grandes, planas que se juntan.
  • Manchas de Koplik

Manchas de Koplik ¡Clave para identificar al sarampión!

Hacemos un paréntesis especial para describir este singo y síntoma, debido a que es el que llamamos patognomónico. Es decir, que es propio del sarampión y permite orientar al diagnostico de esta enfermedad con facilidad. Se trata de manchas rojizas redondeadas que se encuentran generalmente en el interior de la boca; estas lesiones irregulares, en el centro son de color blanco o azulado, como especie de puntos de este color rodeado de áreas rojizas. Al apreciar estas lesiones en boca y existir fiebre, se puede sospechar con casi seguridad que se trata de sarampión.

Sintoma Sarampion - Manchas de Koplik

¿Cómo se transmite esta enfermedad?

El sarampión es un virus muy contagioso que se transmite por contacto directo con las lesiones que aparecen en la piel. Recordemos, que se trata de lesiones irregulares, planas o ligeramente elevadas, rojizas que tienen la particularidad de poder superponerse o juntarse. Sin embargo, para entender mejor su transmisión, hay que saber cómo es la historia natural de la enfermedad; es decir, la serie de procesos que ocurren cuando aparece esta entidad.

En primer lugar, tiene un periodo de incubación de 10 a 14 días, en los cuales no existen síntomas de ningún tipo. Luego, al pasar este tiempo el virus comienza a producir síntomas inespecíficos, que pueden confundirse con resfriado o gripe, que pueden durar hasta 3 días.

Posteriormente, aparecen las lesiones en piel, de tipo máculas rojizas, algunas ligeramente elevadas, que se concentran en grupo; aparecen en primer lugar en la cara, para luego extenderse, las manchas de Koplik también aparecen en la boca. Durante este periodo exantémico, la fiebre se torna muy alta, alcanzando los 41 grados centígrados (esto hace al sarampión muy peligroso en niños y adultos). Curiosamente, toda persona contagiada de sarampión puede transmitirlo luego de 10 días de infectarse, durante la erupción y 4 días después de superarla.

Tratamiento del Sarampión

Afortunadamente, el sarampión es una enfermedad de origen viral, quiere decir, que al pasar su ciclo esta se autolimita. En consecuencia, no requiere de un tratamiento específico para vencer el virus a menos que existan complicaciones.

De este modo, solo deben tratarse los síntomas, sobre todo la fiebre que es el más peligroso; para ello se indican antipiréticos como el paracetamol en dosis indicada según peso en el caso de los niños. Al igual que una hidratación abundante que reponga la perdida de líquido.

En contraste, cuando el sarampión se complica, debido a su permanencia en la vía respiratoria, si puede requerir tratamiento de urgencias. Esta enfermedad, puede complicarse con una entidad llamada Crup o Laringotraqueobronquitis, que en la inflamación súbita de la laringe, tráquea y bronquios que impide la respiración; en esos casos, en tratamiento es indispensable, requiriendo incluso intubación.

También, puede generar encefalitis, neumonía y otitis. En el caso del embarazo, puede ser potencialmente riesgoso, por lo que se debe consultar al médico especialista de inmediato (se asocia con bajo peso al nacer, parto prematuro y mortalidad materna).

Finalmente, el sarampión en tiempos remotos fue una enfermedad muy peligrosa para niños y adultos; sobre todo, porque produce episodios de fiebre muy elevada y puede comprometer la vía respiratoria como complicación.

Sin embargo, en la actualidad gracias a la vacunación, se ve muy poco esta enfermedad, salvo en países subdesarrollados. Por supuesto, es una enfermedad de notificación obligatoria porque produce brotes. En consecuencia, todo niño o adulto infectado debe permanecer aislado para evitar su propagación.

Cómo Identificar la Bronquitis: Síntomas y Tratamiento

Cómo Identificar la Bronquitis: Síntomas y Tratamiento

Las enfermedades que afectan al sistema respiratorio son bastante comunes, tanto que es muy probable que todas las personas las padezcan; al menos una vez en la vida, puesto que, tienen como agentes causales patógenos muy comunes. Entre ellas, la bronquitis es de las más comunes, que se asocia con malos hábitos de vida, virus, contaminación y más. Por ello, vamos a comentar información sobre cómo identificar la bronquitis.

¿Qué es la bronquitis?

La bronquitis, es una inflamación de la vía respiratoria baja, es decir, los conductos que transportan el aire en los pulmones. Los cuales, están recubiertos por un epitelio que es capaz de producir moco, movilizarlo y conducir el aire. En este epitelio, se encuentra un importante componente inmunitario, que reacciona ante los patógenos que ingresan; como consecuencia, se produce inflamación que reduce el calibre de esta vía, impidiendo la salida y entrada de aire normal.

En concreto, cuando existe bronquitis, el intercambio de gases en los pulmones no se puede realizar correctamente; así que, de una forma similar al asma, la entrada de aire se ve disminuida, pero también afecta su salida. Como consecuencia, la bronquitis desarrolla síntomas muy característicos que describiremos más adelante. En relación al tiempo, la bronquitis puede ser aguda, cuando aparece bruscamente y se supera en 7 días; en cambio, cuando perdura por más de 3 semanas, se trata de bronquitis crónica.

¿Qué síntomas produce la bronquitis?

Como mencionamos, la bronquitis es un proceso inflamatorio en el que la respiración normal se ve afectada; aunque si existe el intercambio de gases, este es mucho más difícil, por lo que se requiere mayor esfuerzo para movilizar el aire. A tal efecto, se producen síntomas en el cuerpo bastante característicos:

  • Tos continua que se exacerba al ejercitar
  • Producción de esputo o moco transparente, verde, amarillo o incluso con sangre
  • Cansancio o fatiga
  • Dificultad para respirar
  • Fiebre leve o escalofríos (bronquitis aguda)
  • Dolor en el pecho

Los síntomas de bronquitis son variados, según el tipo de bronquitis que este presente, estos pueden ser más graves o no; así como también, el cuerpo tiene mayor capacidad de compensarlos y adaptarse a estos cambios. Teniendo esto en cuenta, es conveniente hablar de los tipos de bronquitis diferente a la aguda.

Bronquitos aguda

Son cuadros de bronquitis o inflamación de la vía respiratoria, que se asocia con virus del resfriado común o la influenza. De hecho, se puede catalogar como una complicación de estos virus, por ello, no suele durar más de 7 días. Generalmente, estos síntomas son leves, con la consecuente aparición de dolor en el pecho de tipo opresivo; dificultad para respirar y sibilancias a la auscultación con estetoscopio.

Bronquitis crónica

La bronquitis crónica, se da cuando el proceso inflamatorio perdura por más de 3 semanas, debido a que la causa sigue presente. Por ende, en la bronquitis crónica, no se asocia directamente a virus como mencionados; en realidad, se presentan en personas que fuman o están expuesta a humo y otros tóxicos en su entorno laboral. Se caracteriza por tos constante, que se agrava al hacer ejercicio, cansancio crónico y limitación para la actividad física.

Bronquitis asmática

La bronquitis asmática es básicamente lo que sucede en un episodio o ataque de asma, en el que existe inflamación aguda y súbita de los bronquios. Lo cual, impide la respiración normal de forma acelerada y causa los síntomas propios del asma. En algunas personas, esta inflamación es difícil de vencer son la medicina; por ello, emplean medicamentos de mantenimiento para combatir este proceso, al igual que las anteriores, hay esputo, color y dificultad respiratoria.

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¿Cuáles son las causas de bronquitis?

Aunque lo hemos mencionado, es importante dejar en claro que las causas de bronquitis se encuentran en todas partes; comenzando por la contaminación ambiental generada por la industria automotriz e industrial en general. La cual, se encarga de expedir a la atmosfera gases tóxicos que pueden producir bronquitis. Además, el cigarrillo es una de las principales causas de bronquitis crónica, en fumadores activos y pasivos.

En el caso de personas asmáticas, ya sabemos que la inflamación se da por una reacción exagerada del sistema inmune; ante sustancias o partículas que normalmente no las desencadenarían, como el polvo, polen de las flores, perfumes, entre otros. En consecuencias, existe un amplio abanico de causas de crisis para los asmáticos. Menos común, otras sustancias como el carbón, silicio, asbesto, que se encuentran en lugares de trabajo; también pueden ser causas de bronquitis.

¿Cuál es el tratamiento de bronquitis?

Al hablar de tratamiento, directamente se debe hallar la causa directa de la bronquitis, al igual que su duración. Debido a que, si se trata de una bronquitis aguda, por lo general asociada a virus, el tratamiento es limitado; se aplican medidas para ayudar a los síntomas y en caso de dificultad respiratoria y congestión severa. Se indican nebulizaciones con broncodilatadores como el salbutamol, formoterol, budesónida, entre otros. Generalmente, se preparan en dilución con solución salina y gotas de estos medicamentos (adultos de 16 a 20 gotas, bajo receta médica).

Por otro lado, si se trata de una bronquitis crónica, ya el tratamiento indicado tiene como objetivo bajar esta inflamación (dejar el cigarrillo es indispensable para evitar la evolución a EPOC); de modo que, se emplea de igual manera los broncodilatadores variados, esteroides, beta bloqueadores y más. Por supuesto, se requiere de la evaluación y criterio médico para cumplir estos tratamientos. Por último, la bronquitis asmática es tratada con el mismo esquema de tratamiento del asma; que se basa en los mismos medicamentos, pero subdivididos para las crisis y de mantenimiento.

En conclusión, es importante saber cómo identificar la bronquitis para encontrar el tratamiento más oportuno. Sobre todo, porque en los casos de bronquitis crónica, esta puede evolucionar a enfermedades más delicadas que no tienen cura; como la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC). En cualquier caso, siempre se debe tener especial cuidado con las enfermedades respiratorias; pues tienen la particularidad de complicarse con otras entidades, como es el caso de la neumonía, neumonitis, pleuritis y más.

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Cómo Curar el Asma: Síntomas y Tratamiento Definitivo

Cómo Curar el Asma: Síntomas y Tratamiento Definitivo

Las afecciones respiratorias, son de las más comunes a nivel sistémico, que además se asocian con factores de herencia. En muchos casos, este tipo de enfermedades tienen la particular de ser limitantes para las personas. Una de ellas, es el asma, que puede imposibilitar la actividad física en varios niveles; sin embargo, esta puede controlarse efectivamente y disminuir este grado de limitación. Para ello, hablaremos sobre cómo curar el asma por tiempo prolongado.

¿Qué es el asma?

El asma, es una enfermedad de tipo respiratorio, en la cual ocurre una reacción inflamatoria que impide la correcta respiración. La misma, tiene un importante componente hereditario, de hecho, es muy poco común en personas sin antecedentes familiares; únicamente, puede desarrollarse en personas que tengan contacto con químicos o sustancias peligrosas. Las cuales, pueden ingresar al sistema respiratorio y producir hipersensibilidad de la zona.

En el asma, se produce una obstrucción parcial de la vía respiratoria que impide en correcto intercambio de aire; lamentablemente, es un proceso consciente, es decir, que quien lo sufre tiene una sensación de pánico aterradora; que en sí misma, puede empeorar mucho más el ataque de asma y acelerar todo el proceso de deterioro. Sin embargo, el proceso que desencadena esta reacción es un poco más complejo.

Causas del asma

Entrando un poco más en detalle, en el árbol bronquial o respiratorio, existe un recubrimiento interno llamado epitelio; el cual, tiene como funciones básicas, permitir la movilización, producir moco, y preparar el aire para la respiración. Por supuesto, este tiene un componente inmunitario que es capaz de protegernos de la entrada de patógenos; algo lógico, ya que el sistema respiratorio esta completamente abierto al medio exterior.

En atención a esto, el asma se produce cuando este sistema inmune de defensa reacciona de forma exagerada a estos agentes; de hecho, en muchos casos no son siquiera patógenos peligrosos, más que todo sustancias. De modo que, al tener contacto con este epitelio, se desencadena una reacción inflamatoria rápida; mediada principalmente por histamina (hormona proinflamatoria) que reduce el calibre de los bronquios; impidiendo el libre flujo de aire y la respiración efectiva. Los agentes desencadenantes más habituales son:

  • Ácaros y alérgenos del polvo.
  • Polen.
  • Cambios bruscos a clima frio.
  • Aromas fuertes como perfumes, lociones.
  • Químicos para limpieza.
  • Algunos detergentes para ropa.
  • Tipos de fibra o telas de la ropa.
  • Humo de tabaco o gases de vehículos.
  • Inciensos, aromatizantes de ambientes.

¿Cuáles son los síntomas del asma?

El asma es una enfermedad crónica, que puede aparecer en ataques de forma aguda o progresiva, según el desencadenante. Por supuesto, mientras mayor exposición tenga el afectado a estos agentes alérgenos, más rápida será la reacción. De forma general, los síntomas del asma pueden dividirse en crisis leves y complejas; siendo las leves los síntomas generales y la compleja agrega otros síntomas importantes.

Síntomas generales del asma

  • Tos asmática productiva de moco
  • Tiraje intercostal (hundimiento de la piel entre las costillas)
  • Uso de musculatura respiratoria accesoria (levantar los hombros al respirar + tiraje)
  • Sibilancias o ruidos de silbatos al respirar
  • Dolor opresivo en el pecho
  • Insomnio
  • Respiración anormal (más larga la inspiración por requerir más esfuerzo)

Síntomas de gravedad

  • Cambio de coloración azulada en uñas, labios y mucosas (cianosis)
  • Alteraciones de conciencia tipo somnolencia y confusión durante la crisis (por hipoxia)
  • Gran dificultad respiratoria con mayores signos de tiraje
  • Taquicardia o pulso rápido
  • Sudoración fría
  • Ansiedad y pánico por la dificultad respiratoria (agrava el cuadro)
  • Imposibilidad para hablar
  • Periodos de apnea (no respiración)

Signos clínicos

  • Disminución de la saturación de oxígeno (con oxímetro de pulso se puede medir en casa)
  • Acidosis respiratoria (pH sanguíneo bajo)
  • Disminución del flujo respiratorio
  • Rayos X de tórax con patrón restrictivo sin signo de infección

Es importante resaltar, que ante cualquier signo de severidad antes mencionado, debe acudir a atención médica de inmediato. Ya que, un ataque de asma puede comprometer gravemente la salud, incluso causando la muerte. Por ello, se aplican esquemas de tratamiento complejos que buscan sacar al afectado de la crisis; es decir, aumentando el calibre de los bronquios obstruidos por la inflamación para retornar la respiración.

Tratamiento ¿El asma es curable?

Lamentablemente, no existe una cura definitiva para el asma, pues se trata de una enfermedad crónica hereditaria. Sin embargo, con el paso del tiempo, los síntomas y las crisis pueden disminuir al mínimo si es bien tratada. De hecho, el asma en la infancia es muy común, pero en la edad adulta no se presentan crisis; solo en algunos casos excepcionales que si desarrollan la enfermedad con más intensidad. Claro está, todo asmático en la infancia puede sufrir una crisis en la adultez.

De esta forma, el tratamiento para el asma es, si se quiere, un poco complicado, ya que, se divide en dos tipos. Un tratamiento destinado a las crisis moderadas a graves, en las que se requiere una resolución rápida; al igual que un tratamiento de mantenimiento o útil para las crisis leves. En cualquier caso, estos esquemas se basan en medicamentos de tipo Beta 2 Agonistas, Corticoides inhalados, esteroides orales, antileucotrienos y teofilinas.

Evidentemente, el tratamiento del asma debe ser indicado por un neumólogo especialistas, pues estos medicamentos son de uso vigilado. Sobre todo, porque tienen efectos sobre el corazón y otros sistemas; pueden disminuir el sistema inmunitario y hacer más susceptible a todo tipo de enfermedades. Sin embargo, a modo de ejemplo, medicamentos agonistas Beta 2 de acción corta como Sabutamol, Budecort; son usados en inhalaciones para crisis leves y también de mantenimiento.

Otros más fuertes, como esteroides orales, específicamente Prednisona o Prednisolona, se reservan para las crisis moderadas o graves; al igual que nos corticoides inhalados se aplican para crisis leves persistentes o en altas dosis para crisis graves. En cualquier caso, es un tratamiento que se debe hacer bajo estricta vigilancia y opinión médica.

¿Cómo controlar el asma en casa? La “Cura” verdadera

Sin lugar a dudas, las medidas que tomamos en casa o en cualquier entorno donde se encuentre el afectado; son las que realmente podrán llevar a un control correcto del asma y la tan ansiada “curación” de esta enfermedad. Básicamente, la tarea es encontrar todos los desencadenantes de las crisis y eliminarlos por completo del hogar. Para ello, se pueden seguir las siguientes recomendaciones:

  • Usar sabanas y fundas a prueba de alérgenos en las camas
  • Evitar el uso de cortinas que acumulan el polvo
  • Aspirar frecuentemente el hogar y mantener el polvo reducido
  • Usar purificadores de aire en las habitaciones de uso común y larga estancia
  • Evite a toda costa la humedad ambiental
  • Evite tener mascotas en el hogar o cercanas (desencadenante habitual)
  • Cumpla el tratamiento recetado regularmente, sin importar que exista o no crisis
  • Erradicar por completo hábitos de tabaco, incensios, etc.
  • Evite los jardines floreados o con abundante vegetación
  • Evite los contaminantes ambientales (no vivir en medio de la ciudad)
  • Acuda a control médico con frecuencia

En conclusión, el asma es una patología común que puede afectar tanto a niños como adultos, con un componente hereditario importante. La cual, hasta el momento no tiene una cura definitiva, pero si puede controlarse al punto de no presentar síntomas. Además, es común que aparezca en la infancia y desaparezca en la adultez. Sin embargo, es una enfermedad peligrosa que compromete la vida, por ello, requiere atención médica obligatoria.